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Mariquita Sánchez (ni de Thompson ni de Mendeville)

La participación política de Mariquita Sánchez durante el periodo revolucionario se ha reducido por mucho tiempo al mostrarla como dueña de la casa donde se tocó por primera vez el himno y partícipe en la confección de las primeras escarapelas. ¿Fue solo este papel pasivo el que ocupó? ¿Su relación con la causa estuvo vinculada sólo a su rol de esposa y dama de la alta sociedad?

Retrato de Mariquita Sánchez de Thompson (1845). Óleo sobre tela de J. M. Rugendas. Museo Histórico Nacional.

Conocida por su activa participación social a partir de sus tertulias –salón de encuentros privilegiado durante la primera mitad del siglo XIX–, sus escritos y acciones trascendieron a sus esposos en el ámbito público. Los privilegios de su clase y educación la posicionaron en el centro de los acontecimientos políticos de la época, desde donde pudo ejercer su influencia.

Mariquita nació en Buenos Aires en 1786 en el seno de una de las familias más prestigiosas. Única hija y futura heredera, a los catorce años sus padres intentaron casarla por conveniencia, pero ella se rebeló y eligió comprometerse con Martín Thompson sin el permiso de su familia. Tras tres largos años de disputas y la muerte de su progenitor, en 1804 ella misma apeló ante el virrey Rafael de Sobremonte para que autorizara su matrimonio, ya que su madre también se oponía. El virrey falló a favor de la joven pareja y se casaron en 1805. Así, al oponerse al mandato paterno y defender su propio deseo, Mariquita marcó desde joven el rumbo de su vida.

Durante las invasiones inglesas, en 1806, trabajó junto a su marido en la defensa de Buenos Aires, y la revolución del 25 de mayo de 1810 los halló comprometidos con las nuevas ideas. El salón de la familia Thompson era considerado por la alta sociedad como un espacio donde el debate político se desarrollaba en medio de una sociabilidad refinada y culta que acogía tanto a eclesiásticos y políticos como a militares y diplomáticos extranjeros. Gracias a su condición de dama patricia, Mariquita pudo relacionarse con las figuras más relevantes de su tiempo, como los generales José de San Martín y Manuel Belgrano, el ministro y luego presidente Bernardino Rivadavia, el propio Juan Manuel de Rosas y los integrantes de la Generación del ’37, como Juan Bautista Alberdi y Domingo Faustino Sarmiento, entre otros.

El ensayo del Himno Nacional en la sala de la casa de María Sánchez de Thompson (1909). Óleo sobre tela de P. Subercaseaux. Museo Histórico Nacional.

En 1816, tras ser ascendido a coronel y enviado por el Director Supremo en misión diplomática a los Estados Unidos, Thompson comenzó a padecer los primeros síntomas de un desequilibrio mental. En 1819 emprendió el regreso a Buenos Aires, pero falleció en altamar a causa de una enfermedad desconocida. Pocos meses después, el 20 de abril de 1820, la viuda Mariquita contrajo matrimonio con el francés Jean-Baptiste Washington de Mendeville, siete años menor que ella y arribado a Buenos Aires en 1818. El hogar de los Mendeville sería a partir de entonces y hasta 1837 el centro obligado de la sociabilidad para todo extranjero que pasase por Buenos Aires.

La decisión del matrimonio pareció haber sido de mutua conveniencia. Mendeville, gracias a las conexiones de su esposa, pudo convertirse en cónsul y permanecer en el cargo durante un largo periodo. Para Mariquita, aquella unión significó participar en el mundo de la diplomacia y  obtener nuevas posibilidades. Sus logros fueron claros y le proporcionaron beneficios a nivel social y de prestigio para ella y su descendencia, buenos casamientos y la posibilidad de puestos políticos para sus hijos, convirtiéndola en una verdadera mediadora de poder. La particularidad de su caso es que fue ella –una mujer– quien transformó su enlace y su familia en una inversión estratégica dentro de las limitaciones de la época, eligiendo siempre la alternativa más favorable a sus intereses.

Convencida por sus lecturas de que la educación era el vehículo a la modernidad, en 1823, durante el ministerio de Rivadavia, participó en la fundación de la Sociedad de Beneficencia. A lo largo de toda su vida, las principales preocupaciones que se reflejarían en los escritos de Mariquita Sánchez serían la libre elección de la pareja, la educación de la mujer y el modo de insertar al sexo femenino en el proceso revolucionario nacional. Mariquita creía en la educación como herramienta igualadora y civilizatoria y no abandonó esa convicción: fue inspectora de escuelas hasta los meses previos a su muerte, en 1868.

Daguerrotipo de Mariquita tomado en 1854. Museo Histórico Nacional.

Una memoria nacional lapidaria la reduce como la que fue esposa y señora de la caridad, cuando ella misma demostró que las mujeres podían reclamar el protagonismo de su tiempo histórico. Su posición privilegiada de interlocutora y confidente de los líderes políticos e intelectuales de la época le permitió desempeñar un papel activo en la esfera política. Mariquita opinó, juzgó, evaluó y aconsejó a través de sus redes personales y de su escritura, la cual revela una tensión constante entre lo prescripto por la sociedad colonial y una voluntad emancipadora que reclamaba educación e instrucción para las mujeres. Durante su prolongada vida, fue testigo de acontecimientos clave, desde los últimos años de la dominación española y del Virreinato del Río de la Plata hasta la conformación de la República Argentina: las invasiones inglesas de 1806-1807, la revolución de 1810, las guerras de independencia, civiles, contra el Brasil y el Paraguay, los conflictos con Francia e Inglaterra, los gobiernos de Juan Manuel de Rosas, el Salón Literario de 1837 y el exilio antirrosista en Montevideo, del que formó parte.

Narrar y analizar la vida de Mariquita Sánchez es escribir historia: la revolución irrumpe al mismo tiempo que ella deja la niñez. Con su pluma joven, relata un Río de la Plata en plena transformación, mientras su propia vida se desarrolla al compás de los cambios que van configurando la patria.


Para seguir leyendo

Ayrolo, Valentina. "El matrimonio como inversión: el caso de los Mendeville-Sánchez". Anuario de estudios americanos, Vol. 56, Nº 1, (1999): 147-171. URL: https://estudiosamericanos.revistas.csic.es/index.php/estudiosamericanos/article/view/291/296

Tdhordonkian, Silvia. "Mujeres y vida cotidiana en tiempos de cambio en el Río de la Plata". En Las mujeres en la Independencia de América Latina, editado por Beatriz Guardia. Centro de Estudios La Mujer en la Historia de América Latina, 2010.